Ya hemos comentado en otras ocasiones las propiedades del níspero, así como las razones tan saludables que nos indican que debemos incluir al níspero en nuestra dieta cotidiana.

Las hojas y semillas del níspero pueden ser aprovechadas como remedios naturales frente a enfermedades.  A ellos dedicaremos sendos artículos.

En esta primera entrega  vamos a presentar  los beneficios de las semillas de este preciado manjar, beneficios que son ampliamente conocidos y difundidos en otros hemisferios, y que nos permiten seguir aprovechando esta planta aun cuando no sea momento de disfrutar de sus frutos, ya que las semillas del níspero se pueden conservar en un lugar fresco y seco.

nisperos_frescos

Antes de comenzar, es menester llamar la atención sobre la toxicidad de las semillas del níspero, que presentan alto contenido en cianuro. Los remedios que recogemos se emplean, fundamentalmente, en países de Latinoamérica como algo habitual, con resultados bastantes satisfactorios. En cualquier caso, entendemos que las cantidades de ingesta de las mismas pueden ser determinantes para que dicha toxicidad se convierta en un problema. Por ello, es importante que consultemos con un médico, y que sea él quien valore la duración del tratamiento, así como la idoneidad de su empleo en nuestra enfermedad.

Es importante comentar que nunca debemos ingerir las semillas directamente, sino disueltas en agua o zumos frutales.

En cualquier caso, las bebidas realizadas a base de semillas del níspero deben consumirse de modo ocasional, para paliar dolencias puntuales, disolviéndolas siempre en un litro de agua.

Las semillas del níspero pueden resultar útiles en aquellos casos en los que se tienen cálculos renales. Para ello, podemos hervir varias semillas de nísperos en un litro de agua. Cuando el agua se haya enfriado, la colamos y nos la bebemos a pequeños sorbitos. Parece ser un remedio eficaz, a la par que sano, para disolver las piedras en el riñón.

Además de hervidas, podemos consumir las semillas del níspero tostadas y trituradas. Cogemos algunas semillas y las ponemos a tostar en una sartén, plancha o parrilla. Cuando estén tostadas, eliminamos la cáscara de las mismas, extrayendo el blanco de la semilla. Lo trituramos, junto a un litro de agua. Podemos añadir, en lugar de agua, el zumo de otro fruto con propiedades antioxidantes y diuréticas, como la piña, que le dará un sabor más suave. Es recomendable beber esta agua media hora antes de consumir alimentos, por la mañana, al medio día, o antes de la cena.  Este remedio natural paliará los dolores de riñón que sienten algunas personas que presentan cálculos renales.

Además de propiedades saludables, en algunos países, se trituran las semillas y se añaden para condimentar muchos sabores. Incluso, se fabrica sake con las mismas.

Sin duda, otro modo de explorar los beneficios del níspero.

Si quieres enterarte de todas nuestras recetas y descuentos de nuestra tienda online síguenos en las redes sociales!

Facebook

Twitter

Google+