Comienzan a llegar los primeros fríos y, con ellos, los catarros. Para combatirlos, nos armamos de paciencia, complementando nuestra alimentación con una serie de productos naturales que, por sus cualidades y propiedades,  ayudan a nuestras defensas en esos delicados momentos.

Uno de ellos es la naranja, fruto que en Ruchey conocemos muy bien. No en vano, nuestra cooperativa de Callosa d´en Sarriá produce anualmente 14 millones de kilos, con picos de 200.000 kilos al día desde enero a abril aproximadamente, época en la que la producción está en su punto álgido.

La naranja es un alimento muy completo que, además de la consabida Vitamina C, aporta a nuestro organismo otras vitaminas y minerales que la convierten en un fruto muy nutritivo y sabroso. Originaria de Asia, es rica también en vitamina A, B y B2,  así como en calcio, hierro, magnesio y fósforo, siendo recomendada por sus principios antioxidantes, diuréticos y desinfectantes. Por ello, es un cítrico que no debe falta en una dieta equilibrada.

Su introducción en nuestro país se hizo a través de Italia, a donde había llegado hacia el siglo XI procedente de Oriente. Estas primeras naranjas, conocidas como naranjas persas, eran sumamente amargas.

Tenemos constancia escrita del cultivo de estos cítricos en la zona levantina ya desde el siglo XIV. El franciscano Francesc Eiximenis, en su libro Regiment de la cosa pública, fechado en 1383, nos informaba de los naranjos que, junto a los limoneros, poblaban la Valencia medieval.

En el siglo XV, los portugueses introdujeron la naranja dulce, que vino a sustituir a su predecesora. Esta es la naranja que se cultiva actualmente.

A pesar de que la producción de naranjas se centra en los meses de invierno, en Ruchey ya hemos comenzado la temporada de estos cítricos. En nuestra cooperativa también cultivamos una variedad temprana, la naranja Navelina, del tipo  Navel o de ombligo, naranja grande, de color intenso, con una piel fácil de pelar, cuya ausencia de semillas y pulpa la hacen ideal para tomarla exprimida en zumos.

Como vemos, no hace falta esperar a enero para poder disfrutar de esta fruta cítrica nutritiva, sana, jugosa y sabrosa que, además nos ayudará a cuidar nuestra salud.